
En la evolución del Universo los astrofísicos se preguntan qué viene primero: los agujeros negros súper masivos que devoran materia frenéticamente o las enormes galaxias donde éstos residen. Una serie de recientes y extraordinarias observaciones de un agujero negro huérfano (no está en el centro de una galaxia) indican que puede estar construyendo su propia galaxia madre. En tal escenario, las galaxias habrían evolucionado a partir de nubes de gas golpeadas por los chorros de partículas de gran energía que emergen de los agujeros negros.
"La pregunta del huevo o la gallina aplicada en el sentido de si viene primero la galaxia o su agujero negro es uno de los temas más debatidos hoy en astrofísica", dice David Elbaz, autor principal del trabajo, de la institución CEA francesa, en un comunicado del Observatorio Europeo Austral (ESO). "Nuestro estudio sugiere que los agujeros negros súper masivos pueden desencadenar la formación de estrellas y así, construir sus propias galaxias madres. Este eslabón también puede explicar por qué las galaxias que albergan agujeros negros más grandes tienen más estrellas".
Para llegar a una conclusión tan extraordinaria, el equipo de astrónomos realizó exhaustivas observaciones de un objeto peculiar, el cercano cuásar HE0450-2958, el único al que no se le ha detectado una galaxia madre. HE0450-2958 está ubicado a unos 5.000 millones de años luz de distancia.
Hasta ahora se había especulado que la galaxia madre del cuásar estaba escondida detrás de grandes cantidades de polvo, así que los astrónomos emplearon para las observaciones un instrumento de infrarrojo mediano en el Very Large Telescope (VLT) de ESO. A esas longitudes de onda, las nubes de polvo relucen en forma muy brillante y son fácilmente detectables. "Observar a estas longitudes de onda nos permitiría localizar el polvo que podría esconder la galaxia madre", dice Knud Jahnke, del Instituto Max Planck de Astrofísica, quien dirigió las observaciones realizadas en el VLT. "Sin embargo, no encontramos nada. En cambio, descubrimos una galaxia, aparentemente no relacionada, en las cercanías del cuásar que está produciendo estrellas a una velocidad frenética".
Estas observaciones han proporcionado una nueva y sorprendente perspectiva del sistema. Mientras que alrededor del agujero negro no se revela ningún indicio de estrellas, la galaxia que la acompaña es extremadamente rica en estrellas muy jóvenes y brillantes. Está formando estrellas a una velocidad equivalente a unos 350 soles por año, 100 veces más que las velocidades de galaxias típicas en el Universo local.
El cuásar está arrojando un chorro de partículas altamente energéticas hacia su compañera, además de una corriente de gas que se desplaza rápidamente. La inyección de materia y energía hacia la galaxia indica que el mismo cuásar podría estar induciendo la formación de estrellas y de esta forma, creando su propia galaxia madre.
"Los dos objetos tendrán que fusionarse en el futuro: el cuásar se está moviendo a una velocidad de sólo unas pocas decenas de miles de kilómetros por hora con respecto a la galaxia que la acompaña y su separación es de sólo unos 22.000 años luz", dice Elbaz. "Finalmente residirá dentro de una galaxia madre como todos los demás cuásares". Éstos son agujeros negros súper masivos que se hallan en el núcleo de galaxias y que son tan activos que brillan más que la galaxia correspondiente. En la mayoría de las galaxias del Universo local, incluida la Vía Láctea en la que está el Sistema solar, hay agujeros negros cuya masa es 1/700 la de la galaxia, una proporción que intriga a los astrofísicos.
El agujero negro padre de las galaxias
La piel podría funcionar como el oido

Un grupo de científicos asignaron una nueva función en la piel humana, además de ejercer de barrera protectora del organismo frente al entorno y de contribuir al mantenimiento íntegro de sus estructuras, la de actuar como un segundo oído capaz de recibir sonidos a través de las corrientes de aire.
Este descubrimiento, que publicó la revista británica Nature, supone un gran paso adelante a la hora de comprender cómo los órganos sensoriales colaboran para recibir los sonidos y podría tener importantes implicaciones en el desarrollo de dispositivos de audio para las personas con problemas auditivos.
De acuerdo con un grupo de científicos de la Universidad British Columbia de Vancouver (Canadá) dirigido por el profesor Bryan Gick, la gente oye a través de la piel las corrientes de aire creadas por su interlocutor al hablar, a pesar de que éstas pasan desapercibidas para el oído.
Son las sílabas aspiradas (como por ejemplo "pa" y "ta") las que crean esas corrientes de aire que, según los investigadores, llegan a la superficie cutánea y permiten completar el rompecabezas comunicativo.
Es más, aseguran que cuando un flujo de aire alcanza la piel del cuello y manos de manera fortuita en el mismo momento en que el interlocutor está pronunciando sílabas que no producen ninguna corriente de aire (como por ejemplo "ba" y "da") , el organismo confunde estas sílabas con las aspiradas ("pa" y "ta") .
Esto indica, en su opinión, que cuando uno escucha a otra persona hablar no sólo atiende a la información auditiva y visual, sino también, de forma inconsciente, a las huellas táctiles que ese discurso deja en la piel.
El LHC funcionando a pleno rendimiento y mejor de lo que se esperaba
Como ya pusimos en una anterior entrada, el LCH está ya en marcha y el experimento está funcionando mejor de lo que se esperaba.
La puesta en marcha de esta compleja máquina empezó hace 10 días, con la inyección de los primeros haces de partículas. "El lunes se estaban alineando los haces, cuando se produjeron las primeras colisiones", dice el portavoz James Gillies. Los cuatro gigantescos detectores (Atlas, CMS, Alice y LHCb) las captaron. En el LHC se producirán 600 millones de colisiones de protones cada segundo.
Después, el martes, se paró el acelerador para abrir el túnel de 26.659 metros que lo aloja y permitir que los expertos realizaran inspecciones y ajustes. Luego se han vuelto a inyectar haces y ha habido que solucionar un problema menor con el sistema de criogenia (el acelerador está formado por casi 10.000 grandes imanes superconductores que funcionan a 271 grados bajo cero).
"Creíamos que iba a ir más despacio esta fase inicial y contamos con unos meses de calibraciones de los instrumentos, pero tal vez, si todo sigue así, no tengamos que esperar hasta finales de 2010 para iniciar el trabajo científico propiamente dicho sino sólo seis meses"
"El plan para los próximos diez días es aumentar la intensidad de los haces, luego habrá una semana de colisiones para que los detectores hagan sus calibraciones y a continuación, antes de Navidades, se alcanzará una energía de 1,2 teraelectronvoltios (TeV) por haz, pero los planes pueden cambiar, ya que todo está funcionando increíblemente bien", informa Gillies. Cuando llegue a 1,2 TeV, el LHC será ya el más potente acelerador del mundo, puesto que el Tevatron (Estados Unidos) funciona a 1 TeV por haz. Pero el plan del LHC es subir hasta 3,5 TeV en 2010 y después llegar a los 7 TeV por haz.
En los primeros días han circulado por el gran acelerador los protones (átomos de hidrógeno de los que se arrancan los electrones) a la energía (450 GeV) de entrada desde los aceleradores previos. Pero enseguida se ha subido a 540 GeV. A mitad camino entre el entusiasmo y los rumores, se dice en el CERN estos días que tal vez se llegue a 2 TeV inmediatamente.
Ciertos arboles fomentan los incendios para sobrevivir

A menudo, se piensa que el fuego es algo de lo que se debería proteger siempre a los árboles, pero un nuevo estudio sugiere que algunos pueden contribuir por sí mismos a la existencia de incendios forestales con el fin de promover su propia abundancia a expensas de sus competidores.
El estudio indica que los bucles de realimentación positiva entre el fuego y los árboles asociados a las sabanas pueden aumentar las probabilidades de incendios en estos ecosistemas.
Brian Beckage (Universidad de Vermont), William Platt (Universidad Estatal de Luisiana), y Louis Gross (Universidad de Tennessee) utilizaron un modelo matemático para demostrar que los bucles de realimentación positiva entre la frecuencia de incendios y los árboles de la sabana, en solitario o junto con las hierbas, pueden estabilizar las comunidades ecológicas manteniéndolas en un estado de sabana, evitando que ésta se convierta en bosque.
La promoción del fuego por parte de los árboles de la sabana aumenta la abundancia de éstos, al limitar el establecimiento y crecimiento de especies de árboles más vulnerables al fuego y que son mejores competidores en cuanto al uso de recursos, por lo que en última instancia, de no ser por los incendios, podrían desplazar a los árboles de sabana.
Los resultados de la investigación sugieren por tanto que algunos árboles pueden modificar su entorno para facilitar su persistencia a expensas de sus competidores.
Esta investigación puede haber dado con la explicación de por qué las sabanas que podrían convertirse en bosques frondosos no lo hacen..
Fuente: Science News
Avance en la vacuna contra el cáncer

nvestigadores de la Universidad de Harvard en Cambridge (Estados Unidos) han diseñado discos de plástico pequeños para prevenir el crecimiento tumoral y que por primera vez también pueden también destruir grandes tumores en ratones. Los resultados del estudio, que se publica en la revista 'Science Translational Medicine', supone un paso más hacia el desarrollo de vacunas contra el cáncer en humanos.
Los discos de ingeniería biológica, que se implantan bajo la piel, han mostrado funcionar en los ratones como una 'vacuna concentrada' al redirigir al sistema inmune al reconocimiento y ataque de las células cancerosas. El desafío más importante sigue siendo el desarrollo de tratamientos para pacientes con tumores ya existentes.
En su trabajo, un equipo liderado por Omar Ali y David Mooney demuestra por primera vez que una vacuna para el cáncer puede reducir tumores sólidos. Este método es una alternativa prometedora para los procedimientos quirúrgicos muy invasivos y costosos que se ofrecen a los pacientes de cáncer.
Una vez implantados bajo la piel los discos, que son de aire en un 90 por ciento, liberan citoquinas, pequeñas proteínas que congregan mensajeros del sistema inmune denominadas células dendríticas. Estas células alcanzan los poros de los discos donde están expuestas a sustancias llamadas antígenos, que activan la respuesta inmune del organismo. Las células dendríticas después informan a los nódulos linfáticos cercanos, donde activan las células T del sistema inmune para perseguir y eliminar las células cancerígenas en todo el cuerpo.
Aunque las actuales vacunas contra el cáncer evitan el crecimiento tumoral en ratones, la mayoría sólo activa un tipo de célula dendrítica que es incapaz de reducir el tamaño de los tumores.
En su estudio, los investigadores manipularon el implante de disco para activar varios tipos diferentes de células inmunes y dendríticas. Descubrieron que entre el 20 y el 50 por ciento de ratones vacunados con estos implantes mostraban una regresión completa de grandes tumores sólidos en comparación con los ratones no tratados que finalmente murieron de la enfermedad.
Los investigadores explican que a pesar de no comprender por completo cómo la presencia de los diferentes tipos de células dendríticas se vincula a la reducción del tamaño del tumor, estos resultados son un paso más hacia el diseño de una vacuna del cáncer en humanos.
Fuente: Europa press
Curiosidades XII

Símbolo de igual =
Las dos rayas = que indican igualdad comenzó a utilizarlas el matemático inglés Robert Recorde hace más de cuatrocientos años. En uno de sus libros cuenta que eligió ese signo porque "dos cosas no pueden ser más iguales que dos rectas paralelas".
Cosas que no sabías sobre la nada
Hay mucha más nada que algo. Alrededor del 74% del universo es nada, o lo que los físicos llaman energía del vacío, el 22% es materia oscura, partículas que no pueden verse al no interactuar con la materia normal, y sólo el 4% es materia bariónica, la materia que forma todo lo que nos rodea y podemos ver. En otras palabras, la materia que llamamos algo.
¿Cómo limpia un jabón?
El agua sola no es capaz de disolver la grasa que compone y contiene la suciedad. Un jabón limpia debido a la capacidad que tiene para formar emulsiones con los materiales solubles en grasas; las moléculas de jabón rodean a la suciedad hasta incluirla en una envoltura denominada micela, la parte apolar de la molécula de jabón se disuelve en la gotita de grasa mientras que los grupos carboxilato, polares, se orientan hacia la capa de agua que los rodea. La repulsión entre cargas iguales evita que las gotas de grasa se unan de nuevo. Se forma así una emulsión que se puede separar de la superficie que se está lavando.
Cinco cosas que no sabías sobre las abejas
1. Hay 16.000 especies de abejas. La mayoría de ellas son insectos solitarios y sólo un 5% son sociales, siendo la abeja melífera (Apis mellifera) la más común. En una colmena pueden existir hasta 80.000 obreras, 200 zánganos y una reina. Un estudio ha revelado que un sólo gen controla la vida social de las abejas.
2. Los zánganos, abejas macho, sólo viven para aparearse con la reina. Si la colmena sufre escasez de alimentos, las obreras los expulsan.
3. Después del apareamiento, los zánganos mueren por una ruptura del abdomen. La cópula desprende su aparato genital, que queda dentro de la reina y le sirve como espermatóforo o almacén de espermatozoides. De los huevos no fecundados nacerán los zánganos y de los huevos fecundados, las obreras o las reinas.
4. La reina continúa apareándose hasta que reúne más de 70 millones de espermatozoides de diferentes zánganos (15 o más), que los usará durante toda su vida (unos 5 años). La reina puede poner unos 1.500 huevos diarios y ejerce su control sobre las obreras mediante una feromona llamada sustancia de la reina. Se trata del ácido trans-9-ceto-2-decenoico, que se produce en las glándulas mandibulares y no sólo inhibe el desarrollo de los ovarios de las obreras, sino que hace lo propio con la construcción de celdas más grandes para sus potenciales rivales.
5. La reina fue considerada rey hasta finales de la década de 1660, cuando el naturalista holandés Jan Swammerdam diseccionó una y comprobó que tenía ovarios.
La adaptación de los cerebros de los invidentes

Las personas con problemas en la vista o ciegas nos parecen muy valientes, por su capacidad de recorrer aceras atestadas de personas y de cruzar las calles con la única ayuda de su bastón, entre otras proezas.
La razón de esta capacidad se debe a que los ciegos, al menos en algunas circunstancias, llegan a desarrollar otros sentidos que les ayudan a adaptarse a su situación.
Esto es lo que afirma un grupo de científicos del departamento de neurología de la Universidad de California en Los Ángeles, que ha confirmado que la ceguera produce cambios estructurales en el cerebro.
Lo más importante de este descubrimiento sería que demuestra que el cerebro se auto-reorganiza funcionalmente con la finalidad de adaptarse a la pérdida de recepción de señales a través de los sentidos, publica la UCLA en un comunicado.
Según un artículo aparecido en la revista NeuroImage, Natasha Leporé, investigadora del Laboratorio de Neuroimagen de la UCLA, y sus colaboradores descubrieron en su estudio que las regiones visuales del cerebro tienen menos volumen en las personas ciegas que en las que sí ven.
Por el contrario, en lo que se refiere a las regiones cerebrales no relacionadas con la vista, la tendencia es justo la inversa: los ciegos presentan mayor volumen en ellas que otras personas. Por tanto, según los investigadores, los cerebros de los invidentes compensarían la reducción del volumen de las áreas visuales del cerebro con el aumento del volumen en otras regiones.
Según Leporé, estos resultados demuestran la excepcional plasticidad del cerebro y su capacidad para reconocer la pérdida de la visión. En otras palabras, el cerebro puede compensar de alguna forma el hecho de no poder ver.
Este hecho se constató particularmente en aquellas personas ciegas desde su más tierna infancia, un periodo de desarrollo en el que el cerebro es aún más plástico y modificable que en la edad adulta.
Los investigadores utilizaron una tecnología de captación de imágenes cerebrales extremadamente sensible llamada morfometría basada en tensores, que permite detectar cambios muy sutiles en el volumen del cerebro.
Con esta técnica, examinaron los cerebros de individuos de tres grupos distintos: personas que habían perdido la vista antes de los cinco años de edad; individuos ciegos después de los 14 años; y un grupo de control de personas que sí veían.
Al comparar los dos primeros grupos, descubrieron que la pérdida y ganancia de materia cerebral dependía mucho de la edad en que se produjo la ceguera.
Sólo las personas que se habían quedado ciegas antes de los cinco años diferían significativamente de las personas del grupo de control en un área del cerebro llamada cuerpo calloso, que es un amplio tracto nervioso que conecta los dos hemisferios cerebrales (vimos algo parecido en un post anterior).
El cuerpo calloso ayuda a la transmisión de información entre los dos hemisferios del cerebro. Los científicos sugieren que esta diferencia estaría causada por la reducción de la cantidad de mielina (material que envuelve o cubre el ligamiento fibroso del nervio) en ausencia de señales visuales que procesar.
La mielina tiene un rápido desarrollo en la infancia, pero cuando la ceguera se produce en la adolescencia o después, su crecimiento está ya casi completado, por lo que la estructura del cuerpo calloso no se ve tan influenciada por la falta de visión, explican los investigadores.
A pesar de lo ocurrido con la mielina, el estudio ha revelado que en los dos grupos de personas ciegas estudiadas sí se había producido un significativo agrandamiento de regiones del cerebro no relacionadas con la visión.
Así, por ejemplo, se descubrió que los lóbulos frontales, sustrato anatómico para las funciones ejecutivas (como memoria de trabajo, planificación, flexibilidad, monitorización e inhibición de conductas), eran anormalmente grandes, quizá para ofrecer una base anatómica favorecedora de otras capacidades en los invidentes.
Estudios previos ya habían constatado que los ciegos, al desplazarse por un pasillo con ventanas, por ejemplo, pueden detectar la presencia de éstas al sentir sutiles cambios en la temperatura ambiente o distinguir las variaciones auditivas existentes entre las zonas de pared y el lugar donde se encuentran dichas ventanas.
Leporé señala que durante mucho tiempo los científicos han sentido curiosidad sobre si los ciegos compensan de alguna forma su falta de visión, desarrollando una mayor habilidad en los sentidos que les quedan intactos. Sin embargo, no fue hasta principios de los años 90 del siglo pasado cuando las sospechas científicas comenzaron a confirmarse, gracias al desarrollo de las tecnologías de neuroimagen.
Estas tecnologías han permitido a los investigadores probar la capacidad de adaptación del cerebro, de reorganizarse tras una pérdida sensorial.
La plasticidad del cerebro es una característica que nos permite adaptarnos al entorno y que se expresa en tres niveles: el de la sinapsis o conexión entre neuronas; el de la capacidad de establecer nuevas conexiones, lo que ayuda a realizar mejor una tarea; y el del uso de zonas del cerebro para otras actividades según las necesidades que surjan.
La plasticidad cerebral se refleja no sólo en las personas ciegas, sino también en aquellos individuos que han sufrido infartos o hemorragias cerebrales, y que son capaces de recuperar funciones que eran previamente ejecutadas por las zonas lesionadas.
Fuente: Tendencias 21
Gran Colisionador de Hadrones, de vuelta al trabajo

El acelerador de partículas más grande del mundo, desarrollado por el Laboratorio Europeo de Física Nuclear (CERN), se encuentra de nuevo operativo y la expectativa es que en cuestión de semanas se superen nuevas etapas clave para llegar al punto culminante de este experimento a principios de 2010.
Cuando esto suceda se espera que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en ingles) produzca cientos de millones de choques frontales de partículas a una velocidad próxima a la luz, un momento crucial en el que la ciencia hará un viaje hacia lo desconocido.
Sin embargo, para llegar a esa fase decisiva, los científicos que trabajan en el acelerador todavía tendrán que superar varios desafíos en las próximas semanas y, sobre todo, asegurarse de que no se repitan problemas técnicos, como el que hace catorce meses causó una grave avería apenas nueve días después de iniciado el experimento.
A ese respecto, el director de los aceleradores del CERN, Steve Myers, se mostró confiado al afirmar que "el LHC es una máquina mucho mejor de entender de lo que era hace un año" y que, desde entonces, su equipo "ha aprendido de esa experiencia y desarrollado la tecnología que nos permite seguir adelante".
Este gran invento, considerado una proeza de la ciencia, ha costado cerca de 4 mil millones de euros y su construcción ha requerido 12 años de trabajo y la colaboración de 7 mil científicos.
Se espera que la primera prueba exitosa de anoche signifique un punto de partida, esta vez imparable, hasta la culminación del experimento.
Así, el primer paso ha consistido en el lanzamiento de un haz de protones en el sentido de las agujas de un reloj y que dio una vuelta completa por el túnel del acelerador, de 27 kilómetros de largo y situado a 100 metros de profundidad bajo la frontera entre Suiza y Francia.
Aunque satisfecho porque se trata de un hito que muestra que se está en el buen camino, el director general del CERN, Rolf Heuer, reconoció que "todavía queda un trecho por recorrer antes de que la física se inicie" .
El reencendido del LHC ocurrió durante el verano y, desde entonces, se ha avanzado gradualmente. Lo primero fue llegar a la temperatura de -271 grados Celsius necesaria para que el acelerador esté operativo, lo que se consiguió el pasado 8 de octubre.
El 23 de ese mes se inyectaron las partículas, pero éstas no circularon, y el 7 de noviembre los haces se pusieron en movimiento por trechos.
Para dentro de una semana, aproximadamente, se espera el próximo paso fundamental: colisiones a baja velocidad de haces de protones que circularán en direcciones opuestas, una prueba que arrojará datos que permitirá a los científicos calibrar sus trabajos posteriores.
Ese momento será muy significativo ya que, hasta ahora, todas las informaciones registradas por los detectores provienen de rayos cósmicos, explicó el CERN.
El análisis de la información y los ajustes necesarios proseguirán durante algunas semanas más hasta llegar al momento de elevar los haces a una alta energía y prepararles así para colisiones a 7 TeV (teraelectrovoltios) -3.5 TeV por haz- el próximo año.
Cuando el LHC funcione a pleno rendimiento se recrearán los instantes posteriores al "Big Bang" , lo que dará informaciones claves sobre la formación del universo y confirmará o rebatirá la teoría estándar de la física, basada en el bosón de Higgs.
La existencia de esa partícula, que debe su nombre al científico que hace 30 años predijo su realidad, se considera indispensable para explicar por qué las partículas elementales tienen masa y por qué las masas son tan diferentes entre ellas.
El escandalo Watergate del Cambio Climático
Algunos ya lo califican como el mayor escándalo científico del siglo. Este fin de semana la red se ha convertido en un auténtico hervidero tras la publicación de toda una serie de documentos comprometedores pertenecientes a la cúpula científica del calentamiento global antropogénico (causado por el hombre).
Acuerdos para manipular datos, destrucción de pruebas, conspiraciones para evitar que los escépticos publiquen en revistas científicas, dudas privadas sobre sus propias aportaciones a la teoría del calentamiento global que no se reconocen en público, ocultamiento del "Periodo Cálido Medieval", alegría por la muerte de un escéptico...
Todo ello forma parte de una serie de documentos y correos electrónicos privados que han sido desvelados bien por un hacker externo o bien por una fuente anónima interna de uno de los templos de la calentología. Pueden encontrarse ya en las redes P2P, buscando en Google "FOI2009.zip", y ya existe incluso un buscador.
Se trata de la Unidad de Investigación del Clima (CRU, por sus siglas en inglés), perteneciente a la británica Universidad de East Anglia, uno de los centros de investigación más activos en sus esfuerzos por demostrar la teoría del calentamiento global de origen antropogénico. En septiembre se vio envuelto en una polémica con el think tank norteamericano Competitive Enterprise Institute por destruir datos originales de toma de temperaturas por "falta de espacio".
Sus datos han sido empleados en muchos estudios alarmistas, pero son datos "cocinados", y el problema es que ya no es posible saber si esa “cocina” ha sido hecha correctamente tras la destrucción de los originales.
¿Y qué dicen esos correos?
Lo principal que se extrae de la lectura de estos correos electrónicos es, en palabras del blogger norteamericano John Hinderaker, una mentalidad de bunker asediado por los enemigos, esto es, los escépticos. Estos científicos creen sinceramente en la teoría del calentamiento global, de un modo tan fanático que les lleva a alegrarse de la muerte en 2004 del escéptico John Daly o desear "darle una paliza" al también escéptico Patrick Michaels.
Pero, sin duda, lo más importante es que parecen plenamente dispuestos a maquillar sus datos para que se ajusten a la teoría. Así, en un correo del pasado 28 de septiembre, uno de estos científicos anuncia su intención de bajar 0,15 grados la temperatura registrada del océano para que se ajuste a sus modelos climáticos.
Otro científico, David Parker, discute en otro email la posibilidad de cambiar el período de referencia para elaborar el índice de temperatura global. Se opone afirmando que tal cambio podría confundir al público y, sobre todo, reflejaría que el actual período es menos cálido de lo que pretenden hacer creer.
Tim Osborn describe cómo algunos datos son manipulados para ocultar que los resultados de un estudio muestran una aparente tendencia al enframiento de la temperatura del planeta. El propio Michael Mann, uno de los climatólogos del cabecera del IPCC de la ONU, afirma en otro correo que sería bueno "contener" la temperatura del “Período Cálido Medieval ".
Manipulación de informes
Por su parte, Tom Wigley le comenta a otro colega que el calentamiento en la superficie terrestre desde 1980 ha sido casi el doble que en los océanos, un dato que no se debe salir a la luz, ya que podría ser utilizado por los científicos escépticos como prueba de que los centros urbanos constituyen auténticas islas de calor, sin que esto nada tenga que ver con el calentamiento global.
También existe otro de 1999 en el que un científico reconoce haber usado el "truco de Mike" (Michael Mann, el del Palo de Hockey) en Nature para "ocultar el descenso" de temperaturas. El "truco" en cuestión consiste en ocultar la divergencia entre las temperaturas de 1960 en adelante y los registros de los anillos de los árboles empleados para reconstruir el clima pasado. ¿Cómo? Eliminando esos registros en los resultados durante los años problemáticos, es decir, aquellos que no se ajustaban al modelo.
También se observa la paranoia del propio Mann, uno de los artífices de los informes del IPCC. Así, en un correo reciente, este gurú del calentamiento global protesta por la "máquina de ataque pagada por las multinacionales", pese a que fluyen muchos, muchos más fondos hacia los científicos que defienden el cambio climático causado por el hombre que hacia los escépticos.
De hecho, en otro de los correos un climatólogo británico se queja de un artículo cuestionando la teoría del calentamiento porque es justo "lo que no necesita" en sus esfuerzos para sacarle dinero a Siemens. Un correo reconoce que están negociando con Esso, una de las subsidiarias de Exxon. Y uno de los documentos muestra que el director del CRU ha recaudado 13,7 millones de libras desde 1990.
Ocultación de datos
También existe algo más grave. Las leyes británicas obligan a desvelar todos los archivos de las investigaciones financiadas con dinero público, como son las del CRU. Un correo pide a varios científicos de diversas universidades que borren ciertos mensajes, lo que ha sido interpretado como un posible intento de evitar verse obligados a desvelar contenidos "incómodos" para la teoría del calentamiento ante una posible petición bajo las leyes británicas.
Uno de los correos, de hecho, reconoce que de verse obligado a dar los datos de las estaciones de temperatura del CRU preferiría borrarlos, lo cual podría estar relacionado con esa "falta de espacio" que adujo en septiembre para no revelarlos.
Conspiración para no dejar publicar a los escépticos
Uno de los más repetidos mantras de los climatólogos creyentes consiste en que los escépticos no publican en revistas científicas respetables, las llamadas peer-reviewed, y ellos sí. Pero parece que en parte esto sucede por un esfuerzo concertado para que así sea. Uno de los intercambios de correos desvelado se indigna ante la publicación de un par de papers científicos de los escépticos en la revista Climate Research y promueve un boicot contra la misma.
Ese intento de acallar las publicaciones científicas escépticas alcanza al IPCC, el macroinforme de la ONU que se supone contiene toda la información relevante sobre la ciencia del clima. Pues bien, otro de los correos muestra a estos científicos indicando que harán todo lo que puedan para evitar que un estudio contrario a sus teorías llegue al IPCC, incluso aunque sea a costa de "redefinir lo que significa un estudio peer-reviewed".
Phil Jones escribe a la Universidad de Hull para intentar detener a su colega escéptica Sonia Boehmer Christiansen; Michael Mann explica cómo destruir una revista que ha publicado documentos científicos sobre el clima elaborados por escépticos; en otro correo, el propio Mann dice que se pondrá en contacto con la cadena británica BBC para averiguar por qué permitió la publicación de un artículo vagamente escéptico; otro correo desvela que una carta de calentólogos enviada a The Times fue redactada con la inestimable ayuda de Greenpeace...
Siempre se ha alegado desde el campo escéptico que no es necesaria ninguna conspiración para explicar el elevado número de científicos que apoyan la teoría del calentamiento global. Existen suficientes intereses académicos, ideológicos y hasta pecuniarios que permiten explicar acciones de distintas personas en la misma dirección. Pero eso no significa que no puedan existir conspiraciones como ésta, con la intención de acallar a algunos críticos, que pueden haber logrado algún éxito.
El material tardará en ser examinado, pues incluye cientos de correos, documentos científicos, datos contables sobre los fondos recibidos para la investigación y hasta el código empleado para las reconstrucciones del clima pasado, ése que siempre se han negado a enviar a los escépticos para su examen y ha tenido que ser reconstruido por los estadísticos McIntyre y McKitrick.
No existe una seguridad al 100% de que todos los correos electrónicos y documentos publicados sean ciertos, pues son demasiados como para que se haya podido verificar, por el momento, uno a uno. Sin embargo, la propia Universidad ha reconocido la veracidad de su origen y ha cambiado los claves de acceso de su personal para evitar más filtraciones. De hecho, algunos afectados han reconocido la autoría de algunos de los correos más sorprendentes del lote.
Tras saltar a la red, el escándalo ya ha sido recogido por algunos medios, tales como New York Times, Washington Post o el alemán Die Welt.
La "atracción fatal" de los peces payaso

Un grupo de invstigadores que estudian los efectos de la acidificación -provocada por la disolución de CO2- en los arrecifes coralinos hallaron que ésta "pone en riesgo" la supervivencia de los peces. Peces payaso criados en aguas con alto nivel de acidificación se acercaban en lugar de alejarse de las señales químicas liberadas por peces depredadores.
El estudio fue publicado en la revista especializada Ecology Letters, y lo dirigió Danielle Dixson, de la Universidad James Cook, en Queensland, Australia.
Ella y sus colegas hicieron pruebas con larva de peces payaso naranja que crecieron en agua con el mismo nivel de pH que su hábitat en arrecifes de coral oceánicos y los compararon con peces que crecieron en agua más acidica.
El grupo puso a los peces dentro de una "cámara de flujo" con dos fuentes de agua corriendo en paralelo.
Una fuente de agua fue tomada de tanques en los que había depredadores naturales del pez payaso, y la otra fue extraída de tanques en los que no nadaba ningún pez depredador.
"Las corrientes de agua son idénticas, de forma que el agua no se mezcla", explicó Dixson. "Esto le permite al pez que se encuentra en la cámara elegir en cuál de los flujos prefiere nadar o cuál no le gusta".
Durante la prueba, los peces criados en agua normal evitaron pasar al flujo de agua en la que sus depredadores habían estado nadando. Habían detectado el olor de un depredador y nadaron dejos de éste.
Pero, dijo Dixson, los peces que fueron criados en aguas más acídicas se vieron fuertemente atraídos a ambos flujos.
Los investigadores dicen que su estudio muestra que los peces "podrían exhibir una atracción fatal hacia depredadores en niveles de CO2 y pH que podrían ocurrir en nuestros océanos en 2100 dentro de un escenario en el que no cambie la actual tasa de emisiones contaminantes en el mundo".
Estudios anteriores han mostrado que los peces descansan en su sentido del olor para evitar ser comidos durante lo que se conoce como el proceso de establecimiento. Esto es cuando la larva recién incubada encuentra un lugar adecuado y seguro para vivir.
En esta etapa juvenil y frágil, apuntan los investigadores, "la habilidad para detectar y evitar a los depredadores es uno de los más importantes mecanimos para asegurar la supervivencia".
"La acidificación de los océanos tiene el potencial de convertirse en un porblema extendido y no se sabe bien cuántos organismos y ecosistemas podrán lidiar con el decremento en pH", dijo Dixson a la BBC:
"Este estudio muestra que la acidificación de losm océanos podría llevar a un incremento en la mortalidad de las larvas".
Fuente: BBC
